Muchas prendas se dañan no por el uso, sino por errores en el lavado. Conocerlos ayuda a prolongar la vida útil de la ropa y evitar gastos innecesarios.
Usar demasiado detergente:
No limpia más y puede dejar residuos en la tela.
Mezclar prendas sin revisar etiquetas:
Cada prenda tiene necesidades específicas de temperatura y lavado.
Secar a altas temperaturas:
El calor excesivo puede encoger o deformar la ropa.
Ignorar manchas antes del lavado:
Algunas manchas se fijan si no se tratan previamente.
Cuándo conviene acudir a un lavadero profesional:
Si tenés dudas sobre una prenda o mancha, lo mejor es consultar antes de arriesgarla.
En Centrodelavado.ar te asesoramos para cuidar tu ropa y obtener el mejor resultado posible.

